En la Fundación Alberto Motta creemos que reconocer a nuestros adultos mayores es también agradecerles por las historias, enseñanzas y valores que han transmitido a lo largo de sus vidas. Por eso, con motivo del Día de los Abuelos, tuvimos el privilegio de compartir una mañana muy especial en el Residencial Los Años Dorados.
La jornada estuvo llena de sonrisas, conversaciones y creatividad. De la mano del equipo del Museo de la Mola, nuestros abuelitos y abuelitas participaron en un taller de pintura inspirado en este valioso patrimonio cultural panameño. Cada pincelada se convirtió en una oportunidad para compartir recuerdos, fortalecer vínculos y disfrutar de un espacio donde el arte fue el punto de encuentro.
Más que una celebración, esta visita fue un recordatorio de la importancia de estar presentes.
Compartir tiempo, escuchar con atención y crear momentos significativos es una manera de honrar a quienes han contribuido a construir nuestras familias y comunidades.
Porque sabemos que los mejores regalos no siempre se envuelven: muchas veces se encuentran en una conversación, una sonrisa y la alegría de compartir juntos.




