En los momentos más delicados, la presencia y el acompañamiento hacen la diferencia. Conscientes de ello, donamos 75 sillas plegables a la Sala de Neonatología del Hospital del Niño, con el propósito de brindar mayor comodidad y dignidad a las madres que acompañan día y noche a sus bebés.
Este gesto busca ofrecer un espacio más humano y confortable a las familias que atraviesan una etapa especialmente sensible, reconociendo la importancia del cuidado integral que va más allá de la atención médica.
Para la Fundación Alberto Motta, la generosidad se vive en acciones que impactan la vida cotidiana de las personas, acompañando con respeto, cercanía y solidaridad. Porque estar presentes también es una forma de cuidar, y dar desde el corazón es sembrar esperanza en cada gesto.




